Veredas

Víctor Hugo Morales camina por las veredas de la vida, no con los pies, sino con la pluma. En este poemario, el autor se erige como un cronista de la existencia, un observador que no solo mira, sino que siente, un ser que se despoja de artificios para desnudar el alma humana en sus múltiples facetas.
La poética de Morales se desenvuelve como un torrente de imágenes, a veces nítidas, a veces etéreas. Transita del clamor social de “Siglos”, un eco de injusticias y verdades dolorosas, a la intimidad de “Ausencia”, donde la falta del otro es un retrato pintado con colores invisibles. Su mirada es a la vez vasta y particular. Se sumerge en la vorágine de “Decadentes”, esos personajes de doble vida que de día son intachables y de noche se convierten en “guiñapos”, para luego posarse en la quietud de un “astrónomo” que desciende de las estrellas para encontrar una nueva “estrella en tierra” y descubrir el amor.
El autor es un viajero del alma, no solo del espacio. Nos lleva por los recovecos de sus encuentros, desde la sensualidad de “Gata Profana” hasta la melancolía de “Mía”, donde el amor es un eco “sarang, sarang, sarang” que resuena en un lugar y un tiempo que ya no son. Nos arrastra por los paisajes de su historia, desde la “tierra telúrica” de Chile hasta la “novia celeste” de Argentina, pasando por un Perú de “caminos Incaicos” y una Cuba de “ritmos diversos”. Cada país es un verso, cada ciudad una estrofa en su autobiografía poética.
Morales no se limita a describir; denuncia con la fuerza de un “poeta” que, desprovisto de escudos, “denuncian iniquidades”. Cuestiona las “vidas inciertas”, la vanidad de los humanos que esclavizan a la naturaleza en “Naturaleza cautiva”, y la impunidad de aquellos “ellos” con “botas negras lustrosas y pesadas” que “maquinan artimañas”.
Al final de su recorrido, la vida se torna silente, como en “Expirando un sentido”, donde el puerto bullente y los gritos de los leones se apagan. Es un crepúsculo de la existencia, pero no de la poesía. En su verso, el autor encuentra un refugio, un lugar donde “el otoño muerde un incipiente invierno” y donde “la música me acompaña en su diversidad”.
Veredas no es solo un poemario; es un viaje sensorial y emocional. Un paseo por los sueños rotos y los amores perdidos, por la indignación y la nostalgia. Es una colección de momentos fugaces, de fragmentos de vida hilvanados con la maestría de quien ha caminado, observado y sentido. En cada página, Víctor Hugo Morales nos invita a recorrer sus veredas, a sentir la garúa en Valparaíso y el sol en Río de Janeiro, a dialogar con sus amigos y a percibir el aroma de un amor que ya no está. Es una obra que resuena con una honestidad brutal, un testimonio poético de un alma que se atreve a vivir, a sentir y a escribir. Saludamos en After Poetry Editorial a esta nueva obra del querido poeta Victor Hugo Morales Díaz.
Juan Antonio Huesbe / Editor
Víctor Hugo Morales Díaz. Orfebre de oficio. Latinoamericano por convicción. Mi cabeza recostada hacia el mar con mis pies hacia la cordillera, mi corazón habita en Brasil, mis manos en Valparaíso creando joyas y poemas. Nacido en otoño del siglo pasado. Disfrutando el presente sin preocuparme de un incierto futuro.
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  • ANTOLOGÍAS
    Sangre Cófrade ( 2018)
    Editorial Mesa Redonda.
    Sin Fronteras (2018)
    Editorial La Gorra
    Antología Poética de las lecturas en Bar Los Barbones (2019)
    After Poetry.
    Antología de las lecturas en The Brigthon Hotel.
    After Poetry.(2020)
    Cofradía Hermética
    Les Enfants Terribles (2022).
    Editorial Mesa Redonda.
    Antología Poética de las Piedras Vivas, Newenke Kura (2022).
    Editorial Entreparéntesis.

  • Libro publicado.
    Umbral en el Desierto (2019).
    Editorial After Poetry.

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